Usuario :
Clave :

|Registro|

Tertulia entre la Tierra y la vida

May 21st, 2009 | By alepena | Category: Ciencias de la Tierra

Tierra

La presunción del Homo sapiens me causa gracia, quizá hasta ternura.

Tú bien sabes que tengo cuatro mil quinientos millones de años. Nací a partir de polvo de estrellas que, poco a poco, se aglutinó para formar un centro de gravedad y un momento de inercia. Desde que empecé a dar vueltas sobre mi propio eje, comencé a estratificarme internamente como una cebolla según la densidad de los elementos químicos del cual me conformo: los elementos más densos se fueron hacia mi núcleo, y los más ligeros rumbo a mi superficie. Este proceso fue el gran motor para que tuviera mi corteza, mi atmósfera y mis mares cuando ya cumplía mil quinientos millones de años.

Fue más o menos durante ese período que te albergué. Y para serte sincero, desconozco cuántos planetas hayas visitado antes de mi existencia.

Desde que llegaste, no han dejado de transitar sobre mi superficie un sinnúmero de especies. De cualquier tamaño y forma, las he visto evolucionar y extinguirse para dar paso a otras más, que a su vez le han dado paso a otras, y a otras, y a otras. Han transcurrido muchos, cientos, miles de millones de años con diversos reinos taxonómicos alternándose la potestad poblacional.

Y fue en este contexto que, en tu caleidoscópica metamorfosis, te manifestaste en el Homo sapiens hace apenas doscientos mil años.

Cualquier especie que tuviera la consciencia del Homo sapiens, envidiaría su memoria a largo plazo, y su capacidad de adaptación. Estas dos facultades son grandes responsables de que en su cortísima historia haya sufrido trepidantes cambios fisiológicos y conductuales.

Después de cometer fratricidio al desplazar a sus hermanas especies con quienes compartía el mismo padre, el Homo erectus, sus sociedades primitivas iniciaron el desarrollo de la técnica y el comercio. El comercio propició la generación de sus Estados, los cuales fueron volviéndose cada vez más complejos junto a la invención de la milicia y la burocracia. Sin embargo, complejos o no, todas las civilizaciones han recaído en trances terribles, alimentadas por el miedo intrínseco a su naturaleza, y maquilladas por el estúpido adormecimiento de la abundancia, ya fuera poseída, ya fuera codiciada.

La más terrible de todas las situaciones experimentadas por el Homo sapiens es la guerra, la autodestrucción, el suicidio violento.

Y es aquí donde quiero desarrollar mi idea. El suicidio del Homo sapiens no implica ni mi destrucción, ni la tuya.

Él podría autodestruirse rápidamente con cualquier arma nuclear, química o biológica; o lentamente al continuar produciendo constantes desequilibrios en el ecosistema que has desarrollado en mí.

Sus armas sólo afectarían mi superficie. Y aún suponiendo que repercutan más allá de mi superficie, dudo que sean más intensas que los procesos tan violentos que normalmente ocurren en mi interior. El Homo sapiens no se da cuenta de mi inabarcable poder. Los volcanes, terremotos, y maremotos que oscurecen, lapidan, trituran o ahogan sus tristes ciudades, son una manifestación insignificante del movimiento de extraordinarios volúmenes de masa que ocurre en mi interior.

Ahora, sigamos suponiendo que su torpeza causa la extinción de muchas, cientos, miles de especies. A ti y a mí nos dará igual si desaparecen cuantas cadenas alimenticias se te ocurran.

Yo seguiré en lo mío: reciclándome, diferenciándome, engendrando anomalías térmicas y químicas, consumiendo vieja corteza y generando nueva.

Tú seguirás en lo tuyo: mutándote, adaptándote, evolucionando, compartiendo espacios y sobreviviendo tiempos.

Él no podrá seguirnos.

Twitter icon
Tags: 2

3 Comentarios
Deja un Comentario »

  1. Tomas!!! me gusto mucho tu articulo.

  2. Excelenteeeee… me recordó a las siguientes líneas:
    Aqui, pensamos que no pertenecemos pero aún bajamos la cabeza ante nuestros Emperadores. ¿Es esto todo? Tal vez en realidad no tenemos nada que decir, tal vez en realidad todos somos superfluos y mansos, y tal vez solo nos queda esperar el final, el espectáculo, o a algún tipo de catastrofe que nos regrese a la tierra, que atonte nuestras cabezas que asienten por siempre. Para presentarnos de nuevo, a la única e incorrumpible, mientras ella lava sus venas de nosotros, nos mata para vivir de nuevo. En caso que te preguntes, no estoy tratando con cinismo, yo sé lo que sientes, si tu vida esta en desconectado. En caso que te preguntes “¿que demonios me pasa?” Si todo tiene sentido para ti, estas más ido de lo que creí.
    Todd Kowalsky

    Disculpa si la traducción es un poco confusa pero fué hecha al vuelo ya que si la corrijo y bla bla bla, no la voy a postear…

  3. Muy lindo tu relato… La religion tiene la culpa de todo!!

Deja tu Comentario

Spam Protection by WP-SpamFree

 

You need to log in to vote

The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.

Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.

Powered by Vote It Up